Date un capricho de vez en cuando

Date un capricho de vez en cuando

Seguir una alimentación saludable en la oficina no es una condena, por lo que de vez en cuando podemos permitirnos algún capricho, como desayunar un cruasán de chocolate o comernos un flan de postre. Podemos elegir hacer la vista gorda, por ejemplo, el día que algún/a compañero/a trae algo de picar para celebrar una ocasión especial, como su cumpleaños.

Fíjate límites

El trabajo tiene un horario, y desconectar es vital. Siempre habrá trabajo y si no te marcas unos límites, puedes acabar absorbido por las tareas pendientes. La falta de descanso contribuirá a un menor rendimiento y una mayor desmotivación general

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